martes, 20 de enero de 2015

Las Ventajas de ser un Marinado

Las Ventajas de ser un Marginado (Stephen Chbosky). He visto muchas reseñas positivas de este libro y tenía muchas ganas de leerlo, pero en cierto modo me ha decepcionado. Autoconclusivo. Aunque la portada es muy simple es bonita, y el título escrito con letra de máquina de escribir con letras más grandes y pequeñas: sencilla y bonita.



Vivir al margen ofrece 
una perspectiva única.
Pero siempre llega el momento 
de entrar en escena y ver 
el mundo desde dentro.

Las cartas que escribe Charlie son íntimas y únicas, desternillantes y devastadoras. Puede que no sepamos dónde vive, ni a quién escribe, pero poco a poco, iremos conociendo su mundo a través de ellas: la vida en el instituto, las primeras citas, las cintas de varios, los dramas familiares y los nuevos amigos. Un mundo en el que solo es necesario dar con la canción perfecta mientras conduces para sentirte infinito.



Leí este libro porque decían que estaba muy bien y que era muy bonito. La verdad es que me ha gustado, pero no ha sido exactamente uno de mis libros favoritos. No me ha hecho reír. Tampoco es que haya podido sacar alguna conclusión sobre algo diferente que haya en este libro. No le he podido encontrar nada especial. Supongo que es uno de esos libros que hace falta releer para que acabes encontrándoles sentido. Aún así me ha gustado leer un libro con una historia de esa época porque me ha parecido especial–las cintas que se grababan y que les hacían infinitos.

La vida de Charlie es muy común. Algo extraña. No me ha gustado. Charlie no me ha gustado. Piensa mucho, a veces me consigo identificar y darme cuanta de lo que piensa que es verdad, otras no me gusta lo que piensa, no me parece que tenga sentido. A veces me ha podido llegar a poner de los nervios. Como en Navidades, cuando no estaba con Patrick ni con Sam, me ponía de los nervios su vida sin ellos, tan aburrida. Se me hacían pesadas las cartas. Pero cuando Charlie está con Patrick y con Sam, es diferente. me ha gustado más la parte en la que conducían por el túnel o iban juntos a los sitios. El "somos infinitos". A eso sí que conseguí sacarle una idea, aunque fuese al final del libro.



Cuando me puse a leer el libro tenía unas expectativas altas de él. Ahora le puedo dividir en tres partes. Por lo que leí rápido hasta cuando estaban en Navidades. Intentaba esperar algo más sobre el libro. Pero no me pareció gran cosa hasta ese punto. No me gustó mucho y le quité importancia a la vida que tenían en ese momento porque esperaba algo más. Entonces cuando me puse a leer de Navidades hacia delante pude odiar el libro. Charlie se había implicado, pero estaba estropeando muchas cosas. Estaba destrozando esa primera parte y no me gustó cómo hacía su vida. Y ya en la tercera parte, cuando quedaba poco para irse a la universidad me di cuenta de lo que significaba ese "somos infinitos". Es primera parte que leí sin muchas ganas, es la mejor parte de todo el libro. ¿Por qué? Porque la vida que reinicia Charlie (antes de estropearla, según pienso yo) era infinita, es lo que se me va a quedar como recuerdo del libro: las salidas con Sam y Patrick, sentirse libres en el túnel, la música que ponían y el espectáculo en el teatro con Sam y Patrick. Esos momentos que ojalá les hubiese leído con más detenimiento. Aún así, no es Charlie lo que me gustaba de esa parte, eran Sam y Patrick.

Muchas cosas que dice Charlie cuando se pone a pensar, son verdad. De algunas no me había dado cuenta, pero me he identificado con ellas porque también las pienso yo. Pero en ocasiones, como en Navidades, lo que pensaba era completamente diferente para mi y no le conseguía entender; puede que ese fuese un gran fallo al leer el libro: no entender a Charlie.



Un momento del que puedo acordarme ahora es de cuando Charlie se da cuenta de que todos sus compañeros vestían con ropa nueva y decidió llevar el traje que Patrick le había regalado (me encantó cuando le regaló ese traje y Sam la máquina de escribir, me pareció precioso el por qué). Debía haber pensado un poco más. Se comportó de una manera tonta al renunciar a su personalidad de esa manera. Al igual que hizo en esa segunda parte en la que he dividido el libro.

Los personajes de esa segunda parte no me han gustado, Mary Elizabeht, ha sido conocerla mejor y odiarla. Y las fiestas a las que iban. Todos los líos en los que Charlie se mete con sus amigos. Odié esta parte. También creí que el autor profundizaría en otros temas y no lo hizo, me quedé como un poco vacía.

Y el final me gustó. Todos estaban felices. Sam se iba a la universidad, Patrick, Mary Elizabeht... todos menos Charlie. Y me di cuenta de que ya no serían infinitos y, aunque esta parte me gustó muchísimo, mucho más que la primera, por toda la emoción que sienten los protagonistas, prefiero la primera: porque estaban juntos y eran infinitos–conduciendo y en el espectáculo.

Otra idea que me encantó de Charlie.


Además este libro me hizo recordar a Ciudades de Papel. Solo que cuando Quentin se va del instituto es precioso, es como más animado y en ambos libros voy a echar de menos los momentos que pasaban en el instituto, con sus amigos, en Ciudades de Papel, y en este, con Charlie Sam y Patrick. También me ha hecho darme cuenta de que ese libro me gustó mucho más de lo que creía. En este libro da más pena porque Charlie se quedaría solo y no se verían, aún la promesa de Sam. Da mucha más pena y nostalgia el final de curso, y lo que le pasa al final a Charlie (que me parece un tanto ridículo). También me gustó e hizo especial esa parte lo que su profesor le dijo. Todo el final es precioso.

Al acabar el libro creo que a quién Charlie, de verdad enviaba las cartas era a sus lectores. A personas que buscamos su historia. Y luego se arrepiente y dice que siente habernos implicado demasiado. Creo que somos nosotros porque a un lector se le implica de manera diferente que a una persona que recibe cartas–nunca puedes acabar olvidando un personaje, es infinito en tu memoria, la historia no acaba y nos implica antes y después de la historia, porque siempre hay un después que el lector recordará a su manera. 

¿Lo mejor?: infinitos. 
¿Lo peor?: las Navidades. 




Sam Patrick, Charlie –en el espectáculo, en el túnel, en las fiestas, cuando salían– cuando eran infinitos. Y ese final... es precioso. Eso es lo que recordaré y lo que me ha gustado verdaderamente.
No es uno de los libros que te recomendaría para leer. Pero hay muchas críticas buenas y quizás deberías aunque sea para sacar conclusiones de tu vida y darte cuenta de algunas cosas, de algunas ideas de Charlie.

8 comentarios:

  1. Vi pa película y me encantó pero aún no me he hecho con el libro aunque he leído muy buenas críticas.... ya veremos
    Besos
    Nos leemos?

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    1. Si te gustó la película te gustará el libro. Me encantó cómo dice las Cosas Charlie.

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  2. La verdad es que este libro no me llama para nada..
    Un beso :D

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    1. Si alguna vez te animas puede que te guste.

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  3. A mí me encantó el libro. Es cierto que hay momentos en los que desespera un poco, y a mí tampoco me cae bien Mary Elisabeth, pero este libro es especial para mí... tengo motivos jajaja.
    Me alegro de que le hayas dado una oportunidad.
    Un beso!!

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    1. Me alegra que te gustase. Sí, es especial pero de una manera un poco rara... no se si me explicaré bien...

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  4. Me leí este libro y personalmente me encanto :´3 solo que cuando leí la ultima pagina yo...no quería que las cartas se acabaran u.u sentí que perdí un amigo. De hecho, diría que este libro es de esos que si lo contara a alguien, sentiria que estoy traicionando a charlie.
    Lamento que no te haya gustado, pero igual gracias por darle una oportunidad
    Un beso!

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    1. Yo tampoco quise que se acabaran las cartas en ese momento, pero tampoco estuvo mal.
      Besos.

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