jueves, 5 de febrero de 2015

#7–Alyssa

Era lo más extraño que había vivido nunca. Antes.... había agua.  Era inexplicable, pero muchas cosas que había descubierto lo eran. Will hacía como si esto (volar en un carro, aterrizar donde había agua...) fuera normal, aunque puede que para él si que lo fuera.
Me condujo por unos caminos hasta que llegamos a la puerta de la casa azul. Me dijo que era mejor hablar con Rachel y Quirón el asunto de la profecía antes de que todos acabaran de desayunar. Entramos y nos saludó un anciano en una silla de ruedas con unas piernas falsas y una chica pelirroja con pecas.

–¡Hola Will! –dijo la chica de las pecas– ¿Qué tal el viaje?

–Bien, pero me ha costado convencerla para que se viniese.

El anciano nos dijo que nos sentásemos en unos sillones alrededor de una mesa de ping-pong. El interior de la casa era una mezcla de muebles sin sentido colocados al azar.

–Alyssa –dijo el anciano dirigiéndose a mi– soy Quirón. ¿Has tenido ya la profecía?

–No... en realidad no.

–Vale. Rachel, ¿sabes algo más?

–Esta noche... tuve un sueño. Estaba en una cueva y oía las voces de dos personas. Una advertía a otra y... le dijo que no se esperaban que fueran ellos lo que atacaran y que se mantendrían alejados de ellos mientras pudieran controlarlos –sentí un escalofrío–. Lugo la otra persona dijo que no iba a controlarla más... y creo, creo que la mató.

–Alyssa también tuvo una advertencia así.

Me miraron todos.

–Sí... estaba en mi salón, pero era un sueño. Y alguien me dijo que no moriría si me alejaba, que iban a ser los siguientes en desatar una tormenta... Pero no sé quién lo dijo.

Quirón se quedó pensativo durante un rato.

–Alyssa, ¿cumplirías tu destino?

–No sé... no sé si quiero esto...

–Alyssa, en este campamento estarás segura. Debes saber que unirte a otra causa sería un error.

No sabía exactamente lo que quería hacer. No sabía cuál era mi destino y tampoco iba a hacer demasiado hasta que me explicasen algunas cosas.

–¿Pero... por qué...?

–Creo que es hora de que Will y tú sepáis algo. Pero antes, Alyssa, este campamento es donde vas a aprender a sobrevivir. Los semidioses aprenden a luchar y a combatir para defenderse ante monstruos. Es un milagro que con las veces que hayas usado tus poderes no te hayan encontrado.

  >>Algunos mestizos saben quién es su padre divino, por lo general no. Nosotros sabíamos que eras hija de Deméter, al igual que sabíamos que Will era hijo de Apolo. Aún así tus padres te reconocen dentro del campamento, pronto tu madre te reconocerá como su hija. Por fin te hemos encontrado, desde que te perdimos en Nueva York, y deberás aprender algunas cosas antes de tener la profecía.

  >>Según una antigua profecía dos de ellos serán los más importantes de todos ellos. Y esos sois vosotros. Como seréis importantes también me extraña que Alyssa no recibiera ataques. Antes del solsticio de invierno os debería haber llegado una profecía.

Intenté asimilarlo todo. Acababa de salir de una antigua vida y ahora empezaba una nueva etapa, un tanto complicada.

–¿Una antigua profecía...? ¿Qué decía? –preguntó Will.

–Oh, sí. Trataba de grandes héroes. Lo vuestro era algo como:

Hijos de Deméter y Apolo
Demostrarán su valía
Un año después el cual
Se reúnan dos fuerzas enemigas
Antes de que la oscuridad abarque todo el día
Una señal les llegará 
Para poder marcar
un destino que siempre cumplirán

 >>Coincide con la fecha que te he dicho, Alyssa. Interpretar estas cosas suele ser complicado.

–Vale... ¿pero por qué nosotros? ¿por qué no otros?

–Sois héroes. Cada uno tiene un destino.

No estaba segura de nada. Quirón dijo que debería descansar, que iría resolviendo mis dudas poco a poco. Nos echó a todos de La Casa grande, según descubrí que llamaban al sitio, y me envió con Rachel para que me enseñase el campamento.

Fuera olía a desayuno. Según Will a estas horas todos desayunaban. Se me retorció el estómago con el olor, pero me aguanté las ganas. Rachel y Will me esperaban en una plaza alrededor de la cual había casas.

–Alyssa –dijo Will– sé que puede que esto suene un poco ridículo, la idea de tener que cumplir un destino. Como obra de magia... pero... pero todo se cumple. Siempre. Puede que cuando tengamos la profecía... –su cara se ensombreció– cuando la tengamos... haya algo que resulte doloroso, irreal, pero no olvides que siempre se cumple.

–Bueno, –dijo Rachel– deberías olvidarte de todo esto. Piensa en que ahora estás en un lugar feliz y descansar. Vamos, ¡voy a enseñarte todo esto!

6 comentarios:

  1. Enhorabuena por tu nueva madrina ^^ Yo ya te seguía gracias a tu iniciativa ^^
    Un besazooooo

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  2. Hola Laura!! Perdí el hilo de la historia en una temporada en la que casi no me pasaba por blogger, pero sé que me estaba gustando bastante así que voy a releerla y te comentaré. Un beso!!!!

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    1. Siento haberle hecho eso a los que leían la historia... pero perdí el hilo y tardé mucho en continuar... Me alegra que te gustase.
      Besos.

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  3. Hola!! Estoy muy contenta de ser tu madrina! Espero hacerlo bien! Un besote! ♥

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    1. Muchas gracias por ayudarme a crecer.
      Besos.

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